
Puedo afirmar que tanto usted que lee esto como yo, somos sobrevivientes a otro Fin del Mundo. ¿Por qué otro? ¿Cuántos "fines" del mundo han sido hasta ahora? Pfff... déjeme decirle que varios. Mencionemos solo dos: ¿Recuerda toda la agitación del 31 de diciembre de 1999? El 1 de enero del 2000 sobrevivimos a uno de los tantos "fines" del mundo de los videntes y adivinos, ya que pudimos recibir el nuevo milenio. ¿El día 6 de junio del 2006 le dice algo? Sí, fue el día en que se estrenó la película La Profecía, pero también era el 6/6/2006, algo que muchos asociaron al "número de la bestia" (666) y por ende, íbamos a morir.
Ya son tantas estas fechas en las que supuestamente llega el día del Juicio Final, se abre la tierra, se estrellan cometas contra nuestro planeta, nace una criatura endemoniada o demás teorías que hasta el momento no han ocurrido.
Es cierto, no tenemos certeza que el día 21 de diciembre del 2012 no ocurrirá el fin del mundo definitivo (Esta vez, los pitonisos fueron los mayas), pero tampoco es seguro de que así sea. Probablemente a estos inteligentes indígenas precolombinos se les pudo haber acabado la piedra del calendario, o como decimos en vil chileno, les dio lata seguir con el asunto. No lo sabemos. De lo que sí tenemos idea es que esta fecha inspira a varios a especular con profetas, catástrofes naturales, el apocalipsis y todo eso.
¿Es necesario vivir en un constante miedo? ¿No será mejor vivir el día sin preocuparse que en un año más, todo lo que conocemos será reducido a cenizas o lo que sea que llegase a ocurrir cuando todo acabe? En vez de ocupar su valioso tiempo en pensar en catástrofes monumentales, mejor ocúpelo en ser una mejor persona. Ayude a su prójimo, comparta el asiento de la micro, vaya a ver a su abuela, madre, tío o quién sea que necesite compañía. Después de todo, uno nunca sabe cuando va a morir y menos, de qué manera. ¿Quién sabe si en este preciso instante, cuando usted deje de leer esto, le da un ataque al corazón, se asfixia con comida o un asesino en serie se soltó y lo matará de un cuchillazo en el páncreas y muera por una hemorragia interna? Además, sea lo que sea que esté después de la muerte, personalmente prefiero que me pille siendo una buena persona que haciéndo el mal y joderme en lo que sea el Infierno.