jueves, 24 de noviembre de 2011

Freddie, you still rock!

Hoy se cumplen 20 años desde que Freddie Mercury, uno de los más grandes personajes de la historia de la música y conciertos, ha partido al Más Allá y nos ha dejado en este mundo donde el reggaeton y el ruido, en el cual tenemos entre sus principales exponentes a "Los Wachiturros", entre desgraciadamente muchísimos otros, reinan en la mayoría de las radios. En el mundo en el que las guitarras eléctricas, bajos, baterías y amplificadores han sido burdamente reemplazados por las bases monótonas de los actuales "músicos" (O lo que sea que se hagan llamar).

Dos largas décadas han pasado, pero ninguna época fue tan fructífera para la música como los 80's, donde nacieron las grandes bandas que harían lo que hoy conocemos como el buen rock. En este caso, la banda inglesa Queen, liderados por Farrokh Bulsara, el mítico Freddie Mercury, creó grandes temas que aún suenan en las radios como Bohemian Rhapsody, Don't Stop Me Now, We Are The Champions, I Want To Break Free o We Will Rock You, entre muchísimos otros.

En un día como ayer, hace 20 años atrás, Freddie anunció públicamente que tenía sida y al día siguiente falleció en su casa a la edad de 45 años producto de una bronconeumonía agravada por esta enfermedad terminal. Lamentablemente ahora no tenemos a la voz poderosa de Somebody to Love, pero su legado nunca acabará.

Debemos recordar la música de este artista. No olvidar quién fue el vocalista de una de las bandas que cambiaron por completo la historia de los conciertos y la puesta en escena. Siempre tener presente quién fue el popular personaje del bigote y el pequeño micrófono que gustaba de tocarse en presentaciones y vídeos. Hacer que permanezca hasta el fin de los tiempos la buena música, ya que aunque hayan sido 20 largos años en los que no está, el mundo siempre recordará a este ídolo, al grande, al héroe que al parecer no le gustaban mucho los condones...

sábado, 19 de noviembre de 2011

La historia de la coctelería

Si usted va a un pub, restaurant o donde sea para juntarse con amigos o con cualquier persona, es muy común beberse un buen trago. La coctelería está ya inserta en la mentalidad de todo ser humano y es un arte que no solo se practica mucho, sino que se estudia, recomienda y promueve. Principalmente, no es simplemente "mezclar licores". Esto tiene una ciencia. La coctelería es lograr la amalgama perfecta, como la del vino a través del maridaje, entre las distintas bebidas alcohólicas y no alcohólicas, jugando también con colores y formas de presentación para lograr un cóctel único, pero ¿Qué es lo que sabemos de esta actividad?

Nacida gracias a la llamada Ley Seca, la prohibición estadounidense de las bebidas alcohólicas vigente entre los años 1920 y 1933, se creó principalmente para que las personas pudiesen beber alcohol de una forma "camuflada", ya que antes de esta fecha se bebía principalmente On The Rocks (Con hielo).

Dice la leyenda que tiene una mayor aceptación por parte de los bartenders sobre el origen etimológico del nombre cóctel, que en una taberna clandestina en la que se bebían de estos tragos preparados y se hacían peleas de gallos, la señora del bartender adornaba las creaciones de su marido con las plumas de las colas de los gallos (literalmente en inglés cola de gallo es cock tail y su versión españolizada es cóctel).

En nuestros días, este arte se mantiene vigente y se fomenta. Siempre se busca mejorar los tragos ya existentes, crear nuevos sabores y texturas mezclando diversos ingredientes y principalmente, promoviendo la experimentación y la creatividad de los que están tras la barra. Ahora que sabe un poco más de la historia de la coctelería, le sugiero que si desea convertirse en un bartender aficionado o profesional, use de su ingenio y creatividad. Juegue con sabores, texturas, aromas y una gran diversidad de ingredientes. ¿Quiere usted convertirse en uno más del montón o marcar pauta para ser recordado como leyenda por su originalidad?

domingo, 13 de noviembre de 2011

Clases Online e hipocresía

Muchas universidades, como es el caso de la mía, están empezando nuevamente las clases presenciales, después de un paso por las terribles clases online. ¿Por qué terribles? Principalmente porque son impersonales, no dan muchas explicaciones, no se aprende lo mismo a que si la materia fuese impartida de modo presencial y, al final pero no menos importante, no está la presión psicológica de llegar a la hora, calculando los tiempos para vestirse, tomar desayuno y movilizarse, lo que deriva en atrasos a las clases.

Lo que es yo, no quiero nunca más tener clases online. Es gracioso, por decir lo menos, ver a los mismos estudiantes que en mi carrera reclamaban por esta modalidad, argumentando que no había que tomarlas si eramos estudiantes conscientes (Yo estoy a favor de lo que se pide, pero siempre estuve en contra de las tomas como forma para pedirlo) y que por ningún motivo había que asistir a ellas si las llegábamos a tomar, sentados en los asientos del final de las diversas salas donde hicimos clases semi-presenciales mientras duraba la toma.

El asunto de las personas que reclaman contra los que tomamos las clases online y que quisimos salvar nuestro año y ellos, por debajo también lo hicieron es tan confuso e hipócrita como el vegetariano que en la privacidad de su hogar come asados, longanizas, costillar y chuletas. Nadie le cree a los que actúan como el Padre Gatica, quién predica pero no practica. ¿Qué clase de profesionales saldrá, moralmente hablando? Yo me saco el sombrero frente a los que en un principio dijeron que preferían hacer las cosas bien a que sacar un semestre a la ligera y no tomaron las clases online, porque ellos fueron íntegros, no así los que decían una cosa y hacían otra.

Independiente de que si usted esté a favor o contra de una educación gratuita para todos y de calidad en Chile o de su postura personal frente a las clases online, lo único que le pido es que en un futuro, actúe como promete, porque si no lo hace, se convierte nada más ni nada menos en uno de los tantos políticos a los cuales muchos aborrecen y pocos aman.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

La Teletón

En unos días más se hará la Teletón en Chile, un evento que se efectúa una vez al año para reunir fondos para la fundación del mismo nombre, la cual tiene sucursales en todo el país y se encarga de la rehabilitación y cuidado de personas discapacitadas. El fin de todo esto es muy alabable y noble, pero aún así, he escuchado muchas críticas y opiniones divididas, las cuales hay algunas con muchos fundamentos como para dejar en jaque al gran evento masivo que se realiza siempre a finales de noviembre y principios de diciembre.

Como primer punto, la Teletón se encarga de los discapacitados físicos y mentales, pero nada dice de los discapacitados visuales. ¿No me cree? Haga click aquí y compruébelo. Fuera de eso, uno debe hacer aportes en la cuenta 24.500-03 para lograr alcanzar la meta final, la cual es la cantidad de dinero reunido el año anterior.

Es en esta fecha cuando todas las grandes empresas ponen sus manos en el micrófono de Mario Kreutzberger, el mítico Don Francisco, para decir que si en sus locales se llega a la meta de las tantas compras, se donarán una cierta cantidad de millones o un porcentaje de ventas. Publicidad a un relativo bajo costo con grandes ganancias: Hacer notar su preocupación por la sociedad aportando sumas de dinero que, comparado a lo que ganan en un día así, es prácticamente nada lo que se gasta y mucho lo que se gana. Negocio redondo.

¿No deberíamos cooperar siempre? ¿Para qué esperar a una fecha clave para poner nuestro granito de arena en organizaciones como esta? Hay otras fundaciones de las cuales se financian principalmente por los vueltos de los supermercados, pero eso es tema para otra entrada. Si somos del mismo país del gran personaje que nos enseñó a "dar hasta que duela", según sus propias palabras, ¿Por qué esperamos hasta fin de año para aportar a un mundo mejor? Espero que no sea por el pequeño sticker que nos ponen cuando cooperamos para que lo vea todo el mundo y decir que somos "buenos y considerados" porque pusimos $1.000 en la Teletón.

martes, 1 de noviembre de 2011

¿Qué se celebra en Halloween?

La noche del 31 de octubre es ya una fecha especial en Chile, aunque la tradición de Halloween no haya sido ni creada ni mucho menos pensada en mi país. No sólo la televisión nos ayuda a recordar que debemos decorar con imágenes de zapallos naranjos las casas y tiendas, sino que también son estas últimas, en especial las grandes casas comerciales, las que decoran apenas terminan las Fiestas Patrias el 18 de septiembre hasta la última noche de octubre con los colores negro y naranjo.

¿Dulce o Travesura? Esta fue una pregunta que oí mucho por parte de los niños que pedían dulces cuando estabamos en una fiesta de disfraces la noche del 31 de octubre. Yo me pregunto, ¿De dónde viene esa tradición? Bueno, hice una búsqueda a través de Internet sobre el origen de la festividad. Resulta que esto se remonta al año nuevo celta y, según la tradición, a los muertos se les permitía caminar por entre los vivos por sólo esa noche, dándoles la oportunidad a estos últimos de reencontrarse con sus antepasados. Para dejar tranquilas a las almas que por esa noche circulaban por la ciudad, debían dejarles comida afuera de las casas, lo que después se tergiversó a ser dulces.

Bueno, eso explica el porqué de los disfraces y los dulces, pero no mucho del cómo esta costumbre llegó a la delgada y larga franja de tierra en la cual vivo. Todo se explica si tenemos en cuenta que prácticamente el señor Estados Unidos es el dueño del fundo del Mundo, derivando en que sus tradiciones sean las nuestras tarde o temprano. Usted puede decirme con toda seguridad que me equivoqué de continente, ya que los celtas son de Europa y más caracterizados con los irlandeses y británicos. Resulta que una gran cantidad de inmigrantes de Estados Unidos provinieron de Irlanda, los cuales traspasaron sus tradiciones, como el Halloween, a este país.

A veces me gustaría que al menos una ínfima parte de los niñitos que tocaron puertas la noche del 31 de octubre sepan de qué se trataba todo esto. Hubiese sido especial que un solo niño tenga en su cabeza que sus disfraces son un símil a las almas de difuntos celtas y que los dulces que piden representan la comida que les hacía falta en el Más Allá, aunque penosamente, lo único que efectivamente saben de esta festividad es preguntar casa por casa por dulces. Las tradiciones se transforman en algo vanal cuando no se sabe el porqué. Es como si celebrásemos el nacimiento de Jesús simplemente porque para conmemorar la fecha todos nos damos regalos, aunque... ¿No es así también para muchos?